MÉXICO – BRASIL, IDA Y VUELTA

PRESENTACIÓN

Pido disculpas por lo vacío que ha estado el Blog en lo que va del presente año. Compenso en parte con este texto. En él doy forma a las preguntas más comunes sobre Brasil en México y sobre México en Brasil. Quiere ser al mismo tiempo una modesta  contribución a la aproximación de esas dos naciones, tan detestadas y tan amadas.

 

MÉXICO – BRASIL, IDA Y VUELTA

Oriundo de México y residiendo en Brasil más de tres décadas, me siento atraído por una y otra de estas naciones. Ello me lleva a visitar la nación de origen siempre que es posible, para encontrarme principalmente con los familiares y amigos. Realizado lo cual, vuelvo a la sede, Brasil. Por lo que respecta a las lenguas, puedo hacer mías las palabras  del poeta romano Enio (239 – 1169 a. C); como hablaba osco, latín y griego, decía tener tres corazones. Yo tengo dos: el español y el portugués; dos maneras de asomarme al mundo, dos maneras de expresarlo y de expresarme.

Cuando viajo a México tengo que ir preparado para responder a las múltiples preguntas de los mexicanos que siguen con interés los acontecimientos políticos del “Gigante latinoamericano”. Se espera o se teme, según los casos, que el ejemplo de Brasil sea seguido por los demás países hermanos. De vuelta en Brasil, tengo que responder a los amigos que quieren saber sobre la actualidad de aquella nación que hasta en el mapa se ve encorvada bajo el peso del gigante del norte, AMÉRICA – que se ha apoderado hasta del nombre del Continente.

¿Cuáles son las noticias de primera plana actualmente en Brasil y en México? La respuesta a esta doble pregunta ocupará las páginas siguientes. Empezando por Brasil, el proceso que culminó con la destitución de la Presidente Dilma Russeff ocupó los titulares de todos los diarios del mundo, que la anunciaron como golpe. Al preguntarme el cómo y el porqué de semejante acto, los mexicanos mostraban una decepción semejante a la de muchos brasileños. El pesimismo de ahora contrastaba con el optimismo de los años precedentes, durante los dos períodos de Lula; recordaban las reformas promovidas por él con vistas a mejorar las condiciones de las clases menos favorecidas. Es verdad que el primer presidente de izquierda dejó mucho qué desear. Algo similar se puede decir de la administración de la Presidente Dilma, el tiempo que gobernó. Aun así, implantaron programas y promovieron reformas como ninguno de sus predecesores después de la última dictadura (1964 – 1985).

Conviene recordar que cuando los militares dejaron el poder (1985) aprobaron, mejor dicho, impusieron una amnistía irrestricta que los eximía de toda responsabilidad por los crímenes cometidos durante los 21 años que estuvieron en el poder. Fueron generosos: la misma amnistía se aplicaba a todos aquellos que combatieron la dictadura. Es verdad que hubo algunos actos de violencia también de la parte rebelde, pero nunca comparables con los cometidos por los militares. Por lo tanto, mediante la generosa amnistía los asesinos perdonaban a sus víctimas, los torturadores a los torturados. Se esperaba que Lula hiciera algo al respecto, semejante al juicio que promovió el gobierno argentino contra los militares. Dilma, con base en la resolución de la ONU que declara el delito de tortura imprescriptible, recurrió al Supremo pidiendo la anulación de dicha amnistía. En vano. Como último recurso formó una “Comisión de Verdad”, como lo había hecho en Sudáfrica el Presidente Mandela. No habría procesos ni condenas; se trata simplemente de saber qué se perdona y a quién se le perdona. Algunos de los convocados se negaron a declarar; aun así, lo que vino a la luz fue suficiente para que algunos de los militares criminales que gozaban de altos cargos y correspondientes salarios, perdieran sus prebendas.

Como era de suponer, los militares que no miraban con buenos ojos a una ex guerrillera sentada en la silla presidencial, aumentaron su encono y aprovechaban cualquier ocasión para atacarla. La inquina de los uniformados fue uno, aunque no el único factor que contribuyó a la caída de Dilma. Los medios de comunicación, en particular la tv Globo, desencadenaron una guerra sin cuartel contra el PT y  toda agrupación de izquierda.

Actualmente el presidente es Michel Temer, vicepresidente de Dilma y que se unió a sus adversarios  para quedarse él en lugar de de la misma. Contra Temer penden serias denuncias de corrupción, cosa que no se ha podido decir ni de Dilma ni de Lula. Curiosamente, la presidente Dilma, contra quien no se ha podido probar ningún crimen, fue depuesta. En su lugar está alguien comprobadamente corrupto. Las manifestaciones contra ese gobierno y las medidas que está tomando, se multiplican. El último día 15.03 hubo una multitudinaria en las diferentes capitales de Brasil; en algunas ciudades fue violentamente reprimida por la policía. ¿Algo parecido a México? Aunque en Brasil aún no se dan casos de jóvenes que desaparecen misteriosamente simplemente porque protestan contra ciertas medidas del gobierno…

Hay otra coincidencia curiosa: el año próximo, 2018, habrá elección presidencial en Brasil. Si los enemigos del PT no logran desaforar a Lula y éste puede lanzarse como candidato, es fácil que gane la elección. Esperamos que no le pase lo que a López Obrador allá por 2006, en tiempos de Fox y Calderón, ¿se acuerdan?…

Una vez dicho lo que llevé de Brasil a México (“la ida”); ha llegado el momento de informar sobre lo que he traído en mi bagaje ahora, a mi regreso a Brasil (“la vuelta”). ¿Qué les diré a los amigos brasileños que me preguntan sobre México? ¿Cuáles son las expectativas de los mexicanos para 2018, también año de elección presidencial? Otra pregunta, actualmente insoslayable, es: ¿qué espera México del nuevo presidente de Estados Unidos?

Empecemos por la última pregunta: es poco lo que se espera y mucho lo que se teme del malhadado Donal Trump. Lo primero que salta a la vista es el contraste entre el encopetamiento del gringo y la pusilanimidad e indecisión del mexicano – en lo que sin duda pesa el estigma de su ilegitimidad. Los titulares de la revista Proceso de 29.03.2017 son: El fascistoide Trum vs el titubeante Peña”. Conviene traer a mientes que, cuando el estadunidense era sólo candidato y con pocas probabilidades de elegirse, Peña Nieto lo invitó a México y lo recibió como a Jefe de Estado. Según los analistas el hecho fue un espaldarazo para el entonces candidato republicano. Si Peña Nieto esperaba una retribución condigna del colega, más siendo de las derechas como él, puede esperar sentado…

Trump dice que cumplirá lo que prometió en su campaña: echar, vaciar en México a todos los mexicanos indocumentados, previamente etiquetados todos ellos como traficantes, estupradores y asesinos. Y para evitar que esa “basura” vuelva a ensuciar el suelo “americano”, mandará construir un muro infranqueable a lo largo de la frontera. Un detalle más: hará que México pague la construcción de esa “muralla americana”.

La deportación de indocumentados ya se está llevando a cabo, haciendo caso omiso de los derechos que tienen incluso los migrantes sin documentos, por ejemplo, no separar a los padres de los hijos menores de edad. La actitud del gobierno Peña Nieto  está entre el fatalismo y la resignación. El único que ha alzado la voz de protesta contra las leyes persecutorias del Presidente republicano, es el candidato de izquierda, López Obrador. Careciendo de base oficial, su voz no tiene mucho más alcance que la de un civil cualquiera.

En la región de Jalisco, Colima y Guanajuato, donde viven mis familiares, son raras las familias que no tengan uno o  más parientes en “el otro lado” y cuya deportación temen. Temor bien fundado, pues sin la ayuda que los esposos, hijos, u otros familiares les envían, no sabrán cómo sobrevivir. No faltan las tragedias. Una familia numerosa de un pueblo del sur de Jalisco tenía algunos de los hijos (e hijas) en EE. UU. Dos de los hijos, en fechas no muy distantes una de otra, volvieron a México difuntos. Hay algunos que languidecen en las cárceles de allá por haber querido introducir droga. Se sabe de no pocos muchachos que lo hacen porque,  en vista de desempleo generalizado, es la única oportunidad que tienen de ganar algún dinero.

También hay anécdotas que te llenan de indignación. Una familia joven trabajaba en una región agrícola de California. A cierta distancia de donde vivían, la pareja y un niño de edad escolar, pasaba un canal que tenían que cruzar cuando se desplazaban en dirección al pueblo más cercano. El puente estaba, debía estar siempre vigilado; la cautela se redoblaba cuando pasaban niños. Ocurrió que en cierta ocasión, justamente cuando el guardia se ausentó sin motivo alguno, se cayó un niño al agua y se ahogó. El vigilante, antes de que los familiares del difuntito, ignorantes de sus derechos, hicieran alguna cosa contra él, los denunció como ilegales. Eso bastó para que los echaran, quedando él impune. Si eso ocurría en tiempos “pre-trumpianos”, ¿qué se puede esperar de ahora en adelante?

Además de los hechos dramáticos como los anteriores, los hay difíciles de calificar. Una pareja de recién casados esperaba su primer bebé. Un par de meses antes de que naciera hicieron todo lo posible para atravesar la frontera norte. Naciendo allá, el hijo de ellos sería “americano”. En casos como éste tu indignación se vuelve contra los gobernantes que, a cinco siglos de la Independencia y a uno de la Revolución mexicana, han hecho de México un estercolero del cual se desea salir incluso antes de nacer.

Para concluir digamos algo del muro de Mr. Trump  y otras lindezas que vienen del Norte. Los medios de comunicación mexicanos han dado demasiada importancia al muro prometido por Trump a sus electores. Con ese obstáculo, aparentemente insuperable, los mexicanos pobres que se ven en la necesidad de salir de su nación para sobrevivir, se verán reducidos a la miseria. Pero los mexicanos ricos, entre los que se cuenta la clase política, los altos burócratas y los grandes empresarios, no tienen nada que temer. El muro anunciado no impedirá que los capitales que van de sur a norte, continúen. Ya se sabe que “el dinero es más libre que las personas”; que las personas pobres. Si la preocupación de los gobernantes fuera sincera, deberían en primer lugar evitar la corrupción que, bajo sus diversas manifestaciones, ha penetrado todo el tejido social mexicano.

En los últimos meses se ha hablado mucho de la corrupción también en Brasil. Ya he tenido que responder más de una vez a la pregunta: ¿cuál es más corrupto, Brasil o México? Con base en mi experiencia, viviendo en una nación y pasando períodos más o menos largos en la otra, pongo a México en primero lugar, es decir, más corrupto que Brasil. Mi opinión ha sido corroborada por una rápida consulta al Internet, que pone a México como el más corrupto de 34 países miembros de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), y ocupando el 95 lugar en un grupo de 168, donde la corrupción es menor conforme se acerca a 1. Se dice expresamente que en el rubro corrupción, México supera a Mali, Surinam, Perú, China y Brasil (Aristegui Noticias, consulta el 19/03/17).

Terminemos mencionando al menos la relación existente entre corrupción y migración. Es una relación causa – efecto. El dinero que debiera dedicarse a criar fuentes de trabajo, promover la cultura, mejorar la educación, etc., se queda en manos de unos pocos. El 1% más rico en 2014 concentraba el 21% de los ingresos totales del país (Proceso N. 2104, p. 44). Esa situación, en vez de mejorar en 2017, puede haber empeorado. Por el contrario, nos informamos no sin un dejo de envidia que en las naciones donde la corrupción es o se aproxima a 0, el nivel de vida de sus ciudadanos es satisfactorio, ellos no se ven en la necesidad de emigrar ni hay muros que les impidan desplazarse. “!Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos!” (dicho atribuido a Porfirio Diaz).

cropped-mapa-mx-brasil.jpg

Anúncios

Um comentário sobre “MÉXICO – BRASIL, IDA Y VUELTA

  1. Anche se il testo è indirizzato ai tuoi amici messicani e brasiliani, risulta molto utile ai lettori di altre parti del mondo, perché la lucidità, l’equilibrio e la chiarezza ordinata dell’esposizione aiutano a comprendere meglio la situazione politica dei due paesi tra cui ti dividi. A me, e certamente a tanti, hai fatto un grande favore. Grazie, Rafael e complimenti.

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair / Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair / Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair / Alterar )

Foto do Google+

Você está comentando utilizando sua conta Google+. Sair / Alterar )

Conectando a %s